Orgullo mandinga frente al racismo en el Falla de Granada






                                 UNA CARICIA PARA EL ALMA


Hoy vengo a escribir sobre un incidente que me marcó.

Mirad, os lo cuento tal cual, como si estuviéramos de café en el Albaicín. Llegué al Manuel de Falla el 30 de enero a eso de las 19:30, preparada para "Granada, tierra de cultura".



Nos juntamos varias personas conocidas, nos saludamos ya dentro en la sala antes de empezar , hablamos con la gente que conocíamos allí en el hall  y entramos al poco a la sala del teatro.

Empezó todo así:

1) El lío del paraguas y Harry Potter:
  
Al llegar, se me acerca un chico de gafas uniformado de color azul oscuro, tipo Harry Potter y la piedra filosofal: "¡Los paraguas al ropero!". Me extrañó totalmente  —ni que fueran escobas voladoras, pensé—. Estuve charlando con la gente, se me olvidó y me lo volvió a repetir por segunda vez antes de entrar. 
Era el acomodador/azafato, unos 30 años aproximadamente, cara no muy amable para un lugar cultural. —Si es lo normal ir persona por persona en un día lluvioso, debe ser agotador—. Luego vi la fila y dejé mi paraguas en el ropero.  



¡Madre mía qué conciertazo! 
Banda Municipal con Ángel López Carreño, Luis Gualda cantando Carlos Cano que me llegó al alma conozco su obra porque lo escucho bastante está en mi colección de Spotify, Sara Sae soprano, Miriam Sae las adoro, las quiero mucho las conozco de hace  ya algunos años, a  Jihan no la conocía pero que voz más potente, ya la estoy siguiendo en Instagram.

¡Pura resonancia espectacular! Las voces y la  música como una  caja de música rebotando contra el órgano mudo que estaba detrás de la Banda. 

Homenaje a Federico García Lorca, Carlos Cano y Enrique Morente —para Proyecto Hombre y la candidatura Granada 2031—. Salí flotando, emocionadísima.

El cierre tenso y el insulto y mi incomodidad


Al acabar, los artistas allí presentes; amigos nos hacen señas: "¡Venid al escenario!" —típico en Granada para la foto.
 El mismo de gafas, tenso nos dice: "¡No se puede! Nos dice y ¡Vamos a cerrar y si dejamos bajar a todos no acabamos, tenemos que recoger!—". 

Le hablo amable: "Son como familia"le digo, importándole bien poco, me suelta dictatorial: "¡No se puede!", —su cara lo decía todo—. Insistían desde el escenario y bajamos, hicimos fotos y me pidieron que las hiciera también (tengo cara de fotógrafa, ja ja).  

"La bronca me la llevo yo por no hacerme caso" —contesta el chico, con cara de harto total y ganas de pirarse—. Éramos solo cinco del grupo. Se molestó porque desobedecimos, pero las fotos las sacamos.

Al salir  el estaba en la puerta. Le digo: "Buenas noches" —como corresponde. Ya de espaldas escucho un  murmullo: **"Mandinga""**inmediatamente  me giré entera, iba del brazo de mi amigo Antonio Santaella: **"¿Cómo?"**. —digo yo—.

"Hablo con mi compañera" — contesta con ojos dilatados, cara colorada. (Sabes perfectamente que te he escuchado, le dije).

—Para mis adentros me digo: — como el sabe que yo reconoci su voz, para el contestarme:
"Hablo con mi compañera" ( está clara su intención).


 Mi amigo Antonio me dice: "María, no vale la pena, se creen dictadores cuando les dan poder para poner orden". Quiso hacerme sentir mal y cobrársela por desobedecer. Se cebó conmigo, pero ¿por qué si éramos cinco ?.

Aquí mi reflexión mandinga:  

Sé lo que es "mandinga" en boca ignorante —igual que "sudaca", las he vivido ambas y las pasé por alto con mucho dolor porque se siente el desprecio cuando no eres del agrado de alguien porque agota, pero ya en su momento quedó constancia.

Reclamar tanto con listillos que se creen dictadores en su rinconcito desgasta mucho, no; muchísimo.  

Pero mira tú, me sirve hoy para esta entrada. Dudé en quejarme, llevo tantas que estoy agotada —**mi paz en este momento vale más**. Ese insulto podría ser delito de odio (**art. 510 Código Penal**: incitación a discriminación por raza). Se queda aquí escrito como una  suma silenciosa más.  

Si lo lee algún día, que vea su ignorancia en el Manuel de Falla. Porque "mandinga" no insulta: **el Kankurang es un rito de iniciación mandinga en África occidental: se enmascaran y hacen un baile para ahuyentar los males y guiar a los jóvenes que se convierten en adultos. 

Además, la UNESCO lo proclamó en 2005 como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Soy de origen bantú —mi padre biológico de la República Centroafricana, en este caso el chico disparó mal pero tenía una clara intención de herir— pero para mí es un símbolo puro de orgullo de mis raíces africanas

.** Los Mandinga fueron guerreros del Imperio de Malí, Sundiata Keita fue su fundador para el que no lo sepa y Mansa Musa el hombre más rico de todo Malí.

Granada cultural merece respeto de verdad para llegar a ser candidata. ¿Os ha pasado algo así? Contadme abajo.

 
#MandingaPride
 #GranadaAfro
 #ProyectoHombre


Comentarios